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viernes, 19 de agosto de 2011

La Deidad / Sermones de Stephen Bohr

Seminario dedicados a la Deidad y reafirmar la doctrina de la Trinidad.


• Tema 1: 1+1+1+1=UNO

Serie de cinco temas presentados a comienzo de este año 2011, por el pastor Stephen P. Bohr, en la la iglesia Adventista del Séptimo Día Hispana de Toronto, Canadá.


• Tema 2: El Espíritu Santo


• Tema 3: Los Angeles


• Tema 4:


• Tema 5: El Bautismo en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo


Fuente: VienePronto.org
Autor: Stephen P. Bohr, nació en Wisconsin, creció en Venezuela, donde sus padres sirvieron como misioneros. Durante más de 30 años que ha servido como pastor, profesor de teología, consejero de la juventud, y evangelista reconocida en todo el mundo. Presenta tambien en 3ABN la conocida serie “New Perspectives on the Spirit of Prophecy” (Nuevas perspectivas en el Espíritu de Profecía) y es autor de la innovadora serie, "Cracking the Genesis Code" (Descifrando el Código de Génesis). También es Presidente del ministerio independiente SECRETS UNSEALED y sirve como pastor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día Central de Fresno, California.








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jueves, 30 de julio de 2009

El bautismo: un símbolo duradero. Por Gifford Rhamie

Un evento profundamente personal.

Un símbolo es una idea o cosa que representa a otra. Y un símbolo espiritual nos permite experimentar un significado profundo y duradero de una experiencia por otra parte común. Los símbolos también poseen una dimensión dinámica. Es decir, pueden evocar diferentes clases de reflexiones en diferentes etapas de la vida, brindando así diferentes maneras de observar la misma experiencia y la verdad. Es por ello que los símbolos perduran, porque se adaptan a diversas explicaciones, aun cuando siguen siendo los mismos ayer, hoy y mañana.

Con este trasfondo, me gustaría compartir mi experiencia personal con el símbolo del bautismo. En pocas palabras, (“Creencias fundamentales de los adventistas del séptimo día”, No. 15). Se realiza en el nombre y bajo la autoridad del Dios trino: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (Mat. 28:19). La palabra significa inmersión en el agua, un acto que conlleva un profundo significado simbólico.

En el símbolo del bautismo encuentro al menos cuatro significados para mi vida personal:

1. Un nuevo comienzo

Para mí, el bautismo marcó el comienzo de un nuevo compromiso con Dios. Le dio expresión externa a una posición que tomé, que implicaba comprometerme deliberadamente y ser fiel a una nueva Persona. Pero también me pareció un paso natural como consecuencia de la influencia del reinado de Dios en mi corazón. Recuerdo que le dije a Dios: “Ya hace un tiempo que tenemos conversaciones profundas; es tiempo de que me mude a vivir contigo. No me avergüenzo de ti, y quiero hacerlo público”.

Mi impresión del bautismo en ese entonces no era tanto de una relación para toda la vida como del nuevo comienzo de una relación comprometida. Era algo similar a una boda, que marca el comienzo de algo significativo, porque se da por sentado que a partir de allí comienza el matrimonio, que como podemos ver no es exactamente lo mismo.

Algunos son capaces de decir: “Señor, voy a serte fiel por el resto de mi vida”. Es encomiable. Pero cuando me bauticé, no podía decir tal cosa. En efecto, tenía miedo de decepcionar a Dios. No obstante, concluí, si tan solo me concentro en el hecho de que el bautismo marca un nuevo comienzo, a partir de ese momento viviré día a día. Este enfoque hizo que mi relación con Dios no sufriera una presión desmedida. En su lugar, pude concentrarme simplemente en un nuevo comienzo con Dios.

Jesús le dijo a Nicodemo: “A menos que nazcas de nuevo del agua y del Espíritu, no puedes experimentar realmente el reino de Dios” (paráfrasis de Juan 3:3-8). En mi caso, era como si Dios me dijera en esencia: “Hemos tenido una relación durante cierto tiempo, Gifford; es tiempo de avanzar, de tomar una decisión; es el siguiente paso lógico”.

2. Una renovación espiritual

El bautismo es un símbolo de renovación y sanidad espiritual. Cuando me bauticé, anhelaba una experiencia espiritual. Quería llenar cierto vacío en mi vida. Romanos 6:1-4 habla del bautismo como la muerte, la sepultura y la resurrección del nuevo creyente. Es un texto que no debemos minimizar. Para Pablo, no es un evento para siempre, como si se pudiera madurar espiritualmente en un instante. Porque aunque el bautismo es un evento, sirve también para iniciar un proceso, a saber, una travesía espiritual continua y transformadora a un nivel nuevo y más intenso.

El nuevo creyente experimenta maravillosamente a Dios por medio del símbolo. Es un misterio. Yo experimenté el inmenso significado de la muerte, de ser sepultado, de ser resucitado a una novedad de vida. Dios dejó impreso en mi espíritu, por así decirlo, una purificadora línea divisoria de aguas. Entonces me levanté del agua con nuevas expectativas. Fue una experiencia transformadora en la cual el corazón se abrió a la presencia sobrenatural de Dios, una presencia que anticipa y permite nuevas posibilidades, que marca y celebra el movimiento de la esclavitud del pecado a la libertad en Cristo. Señala el nacimiento de un nuevo corazón, que es receptivo a una nueva perspectiva, a nuevos valores, gustos, deseos y posibilidades.

3. Una nueva familia

El bautismo también simboliza que pertenezco a una 
nueva familia, a una nueva comunidad –la iglesia– que la Biblia llama el cuerpo de Cristo (Efe. 3:6; 1 Cor. 12:12, 13). 
El testimonio de la comunidad local otorga a la experiencia bautismal intimidad y gozo compartido. Hallé que la disposición de la familia de la iglesia para unirse a mi caminar espiritual me brindaba estímulo y respaldo.

Es así que cuando mi madre y mentora espiritual, vio como sus cuatro hijos ingresaron a la pila bautismal (me bauticé junto a tres de mis hermanos), es como si dijera junto a la congregación: “No estás solo. Estamos celebrando, y te apoyamos”.

Este es el cuerpo al cual se une el nuevo miembro por medio del bautismo.

4. La experiencia de los nuevos dones

El bautismo, finalmente, es un símbolo del ungimiento. Cuando fui bautizado en el nombre del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, se me otorgó el poder y la autoridad de servir a las personas (Mat. 3:16; Hech. 19:1-5). Fui unido en nombre del Espíritu Santo y mis talentos naturales fueron bautizados conmigo.

Estas fueron buenas noticias para mí. Significaba que no solo Dios me quería, sino que me necesitaba y confiaba en mí. No fui dejado de lado (Efe. 4:7-10). El desafío de la iglesia local es capacitar al nuevo creyente para que vea esto como parte de su herencia bautismal, especialmente en esta etapa espiritual cuando está entusiasmado y siente el fervor del poder transformador de Dios en su vida. Me resultó inspirador ver cómo Dios nos otorga dones sobrenaturales y espirituales para la construcción del cuerpo de Cristo (véase 1 Cor. 12:27-30 donde se enumeran estos dones).

Fue entonces que como nuevo creyente capacitado y dotado pude florecer en el ministerio de la música (por dar un ejemplo personal) y cooperé con otros ministerios para contribuir con el crecimiento físico, espiritual y emocional de la iglesia. Comencé a servir no solo a la iglesia, sino también a la comunidad en general. Esta sucesión continua entre sociedad e iglesia ha brindado relevancia a mi ministerio a lo largo de los años.

Por ello, el bautismo significó para mí un nuevo comienzo con un Dios personal, tenaz e ilimitado; una renovación espiritual (a pesar de todas sus complejidades y contradicciones); un nuevo sentido de pertenencia (a una comunidad diversa y multifacética) y una nueva fuente de poder espiritual (manifestado por medio de los dones espirituales y la comunicación). La experiencia del bautismo me ha lanzado a una nueva e intrépida travesía con Dios.


Fuente: Adventist World
Autor: Gifford Rhamie es docente del departamento de Teología del Newbold College, en Inglaterra, donde se especializa en Nuevo Testamento y Estudios Pastorales y codirige el Centro de Diversidad.

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martes, 30 de junio de 2009

El verdadero Bautismo

El bautismo es un rito cristiano mediante el cual se expresa la fe en el sacrificio redentor de Jesucristo, la solemne renuncia a la pasada vida de pecado, y el nacimiento a una nueva vida según los Mandamientos de Dios. Fue practicado por Jesús y ordenado por él como necesario para la salvación.

Jesús y el bautismo

1. ¿Qué ejemplo dio Jesus en cuanto al bautismo?
“Entonces Jesús vino de Galilea a Juan, al Jordan, para ser bautizado por él. Tan pronto como fue bautizado, subió del agua. Y en ese momento, el cielo se abrió, y Jesus vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venia sobre él. Y una voz del cielo dijo: Este es mi Hijo amado, en quien me complazco” (Mateo 3:13, 16, 17).

2. ¿Qué ordenó Jesus a sus seguidores?
“Entonces Jesus les dijo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos en todas las naciones, bautizándolos en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 2818, 19).

3. ¿Cuán indispensable es el bautismo?
“El que crea y sea bautizado, será salvo. Pero el que no crea, será condenado”(Marcos 16:16).

Importancia del bautismo

4. ¿Qué simboliza el bautismo?
La muerte, sepultura y resurrección de Cristo: “¿No sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús hemos sido bautizados en su muerte? Porque fuimos sepultados con él para muerte por medio del bautismo, a fin de que come Cristo resucito de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en nueva vida” (Romanos 6:3, 4).

5. ¿En nombre de quien se realiza el bautismo?
En nombre de la Trinidad: “Bautizándolos en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19).

6. ¿Cuál es la forma correcta de bautizar?
Por inmersión, porque bautizar significa “sumergir”. Y esta es la forma practicada por Juan el Bautista, confirmada por Cristo, y continuada por los cristianos primitivos: “Juan bautizaba también en Enón ... porque había allí abundancia de agua” (Juan 3:23).
Además, cuando Jesús ‘fue bautizado, subió del agua” (Mateo 3:16). En el caso del etiope, “ Felipe y el eunuco descendieren al agua. Y Felipe le bautizo” (Hechos 8:38).

7. ¿Qué experiencias confirma el bautismo en el creyente?
El perdón. “Pedro contestó: Arrepentios, y sed bautizados cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados” (Hechos 2:38).
La recepción del Espíritu Santo “Sed bautizados... Y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38).
La muerte al pecado: “Sepultados junto con él para muerte por medio del bautismo ... nuestro viejo hombre fue crucificado con él ... a fin de que no seamos mas esclavos del pecado” (Romanes 6:4, 6).
Vestirnos de Cristo: ‘Los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos” (Gálatas 3:27)
Unión a la iglesia: “Así, los que recibieron su Palabra, fueron bautizados. Y se les unieron como tres mil personas” (Hechos 2:41).

8. A qué edad es conveniente ser bautizado
Cuando la persona pueda ser adoctrinada, entienda las verdades Bíblicas y este en condiciones de tomar una decisión correcta un niño pequeño no reúne esas condiciones ‘El que crea y sea bautizado, será salvo” (Marcos 16:16).

9. ¿Qué debe hacer el que haya sido bautizado sin conocer la doctrina, en forma incorrecta?
Debe preceder a ser bautizado de acuerdo a la enseñanza bíblica, tal como se registra cuando Pablo encontró a ciertos creyentes que habían sido bautizados sin conocer plenamente la verdad. Una vez que fueron instruidos, en señal de que aceptaban la verdad de Jesús, fueron bautizados nuevamente “Pablo les preguntó ... ¿en que fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan”. Entonces Pablo los instruyo acerca de Jesús. “Al oír esto, fueron bautizados en el Nombre del Señor Jesús” (Hechos 19:3,5)

¿QUE DEBO HACER?

1. Creer en Cristo.
“Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa” (Hechos 16:31).

2. Ser adoctrinado en las verdades cristianas y practicarlas.
“Enseñándoles que guarden todo lo que os he mandado” (Mateo 28:20).

3. Experimentar el nuevo nacimiento.
“El que no nace del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:5).

4. Decidir ser bautizado.
“El eunuco dijo: Aquí hay agua, ¿Qué impide que yo sea bautizado? Felipe le dijo: Si crees de todo corazón bien puedes. El etiope respondió: Creo que Jesucristo es el hijo de Dios. Entonces mandó parar el carro, los dos, Felipe y el eunuco, descendieron al agua. Y Felipe lo bautizó... Y siguió su camino gozoso” (Hechos 8:36-39).

MI DECISION

¿Comprende usted que el bautismo es una señal de que amamos a Jesús, y queremos servirle?

DESPUES DEL BAUTISMO

En la tumba liquida queda sepultada la vida pasada. Ahora comienza una vida nueva (Romanos 6:4). La vida anterior debe quedar liquidada. (Efesios 4:22-24).
Ahora todo es nuevo: Intereses, forma de vivir, ideales, costumbres, palabras, relaciones (Efesios 5:17). Ahora los intereses son espirituales, vivimos en la tierra, pero nuestra aspiración es celestial (Colosenses 3:1, 2).

Fuente: PCJovenes.com

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