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lunes, 23 de mayo de 2011

La Biblia. La Palabra de Dios.

Ningún libro ha sido tan amado, tan odiado, tan reverenciado, tan condenado como la Biblia. Hay quienes han sufrido la muerte por su causa. Otros se han convertido en asesinos creyendo así honrarla. Otros han sido asesinados por ella. Ha inspirado los hechos más nobles y más grandes del hombre, y ha sido culpada por sus hechos más condenables y degenerados. Se han levantado guerras sobre la Biblia, revoluciones han sido alimentadas en sus páginas, y reinos han caído por sus ideas. Personas de diversos puntos de vista: desde teólogos de la liberación hasta capitalistas; de fascistas a marxistas, de dictadores a libertadores, de pacificadores a militaristas, buscan en sus páginas las palabras con las cuales justificar sus acciones.

La exclusividad de la Biblia no viene de su influencia política, cultural y social inigualable, sino de su origen y de los temas que trata. Es la revelación del único Dios-hombre: el Hijo de Dios, Jesucristo, el Salvador del mundo.


La Revelación Divina

Mientras a través de toda la historia algunos han dudado de la existencia de Dios, muchos otros han testificado confiadamente que Dios existe y que se ha revelado a sí mismo. ¿En qué formas se ha revelado Dios mismo y qué función cumple la Biblia en su revelación?

• Revelación general. La vislumbre del carácter de Dios que proveen la historia, la conducta humana, la conciencia y la naturaleza con frecuencia se llama "revelación general" porque está disponible a todos y apela a la razón.

Para millares, "los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento enuncia la obra de sus manos" (Sal.19:1). El sol, la lluvia, las colinas, los arroyos, todos declaran el amor del Creador. "Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa" (Rom.1:20).

Otros ven evidencia del cuidado de Dios en las relaciones de amor felices y extraordinarias entre amigos, familiares, esposo y esposa, padres e hijos. "Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros" (Isa.66:13). "Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen" (Sal.103:13).

Sin embargo, el mismo sol que testifica del amante Creador puede volver la tierra en un desierto que cause hambre. La misma lluvia puede crear torrentes que ahoguen a familias enteras; la misma alta colina puede desmoronarse y luego aplastar. Y las relaciones humanas a menudo envuelven celos, envidia, ira y hasta odio que conduce al asesinato.

• Revelación especial. El pecado limita la revelación que Dios hace de sí mismo mediante la creación al oscurecer nuestra capacidad de interpretar su testimonio. En su amor nos dio una revelación especial de sí mismo para ayudarnos a obtener respuestas a estas preguntas. Tanto mediante el Antiguo y el Nuevo Testamento Dios se reveló a sí mismo ante nosotros en una forma específica, no dejando lugar a dudas en cuanto a su carácter de amor. Su revelación vino primeramente mediante los profetas; luego la revelación máxima, mediante la persona de Jesucristo (Hebreos 1:1,2).

La Biblia contiene tanto proposiciones que declaran la verdad acerca de Dios como la revelación misma de él como persona. Ambos aspectos son necesarios. Necesitamos conocer a Dios mediante Jesucristo (Juan 17:3), "conforme a la verdad que está en Jesús" (Efe.4:21). Y mediante las Escrituras Dios penetra en nuestras limitaciones mentales, morales y espirituales, comunicándonos su ansiedad por salvarnos.


El Foco de las Escrituras

La Biblia revela a Dios y expone la humanidad. Expone nuestra dificultad y revela la solución. Nos presenta como perdidos, alejados de Dios, y revela a Jesús como el que nos encuentra y nos trae de vuelta a Dios.

Jesucristo es el foco de la Escritura. El Antiguo Testamento presenta al Hijo de Dios como el Mesías, el Redentor del mundo; el Nuevo Testamento lo revela como Jesucristo, el Salvador. Cada página, ya sea mediante símbolo o realidad, revela alguna fase de su obra y carácter. La muerte de Jesús en la cruz es la revelación máxima del carácter de Dios.

La cruz hace esta última revelación porque une dos extremos: la maldad incomprensible de los seres humanos y el amor inagotable de Dios. ¿Qué podría dar mayor prueba de la pecaminosidad humana? ¿Qué podría revelar mejor el pecado? La cruz revela al Dios que permitió que mataran a su único Hijo. ¡Qué sacrificio! ¿Qué otra revelación de amor mayor que ésta podría haber hecho? Sí, el foco de la Biblia es Jesucristo. El está colocado al centro del escenario del drama cósmico. Pronto su triunfo en el Calvario culminará en la eliminación del mal. La humanidad y Dios serán reunidos.

El tema del amor de Dios, particularmente como se ha visto en el sacrificio de Cristo en el Calvario, es la mayor verdad del universo, el foco de la Biblia. De modo que todas las verdades bíblicas, deben estudiarse en torno a esta perspectiva.


El Origen de las Escrituras

La autoridad de la Biblia tanto en asuntos de fe como de conducta, surge de su origen. Los mismos escritores sagrados la consideraban distinta de toda la demás literatura. Se refirieron a ella como las "Santas Escrituras" (Romanos 1:2), "Sagradas Escrituras" (2 Tim.3:15), y "palabras de Dios" (Rom.3:2; Heb.5:12).

La individualidad de las Escrituras está basada en su mismo origen. Los escritores de la Biblia declararon que ellos no fueron los originadores de sus mensajes sino que los recibieron de Dios. Fue mediante la revelación divina que ellos pudieron "ver" las verdades que comunicaron (véase Isa.1:1; Amós 1:1; Miq.1:1; Jer.38:21).

Estos escritores señalaron al Espíritu Santo como el Ser que inspiraba a los profetas a comunicar los mensajes al pueblo (Neh.9:30; Zac.7:12). David dijo: "El Espíritu de Jehová ha hablado por mí, y su palabra ha estado en mi lengua" (2 Sam.23:2). Ezequiel escribió: "Entró el Espíritu en mí", "vino sobre mí el Espíritu de Jehová", "me levantó el Espíritu" (Eze.2:2; 11:5,24). Y Miqueas testificó: "Mas yo estoy lleno de poder del Espíritu de Jehová" (Miq.3:8).

El Nuevo Testamento reconoció el papel del Espíritu Santo en la producción del Antiguo Testamento. Jesús dijo que David fue inspirado por el Espíritu Santo (Mar.12:36). Pablo creyó que el Espíritu Santo habló "por medio del profeta Isaías" (Hech.28:25). Pedro reveló que el Espíritu Santo guió a todos los profetas, no sólo a unos pocos (1 Ped.1:10; 2 Ped.1:21). En algunas ocasiones el escritor se desvanecía completamente y sólo el verdadero Autor, el Espíritu Santo, era reconocido: "Como dice el Espíritu Santo..." "Dando el Espíritu Santo a comprender..." (Heb.3:7; 9:8).

Los escritores del Nuevo Testamento reconocieron también al Espíritu Santo como la fuente de sus propios mensajes. Pablo explicó: "Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe" (1 Tim.4:1). Juan habló diciendo haber estado "en el Espíritu en el día del Señor" (Apoc.1:10). Y Jesús comisionó a sus discípulos mediante el Espíritu Santo (Hech.1:2; Efe.3:3-5).

De modo que Dios, en la persona del Espíritu Santo, se ha revelado a sí mismo mediante las Sagradas Escrituras. El las escribió, no con sus manos, sino con otras manos -más o menos cuarenta pares-, en un período de más de 1.500 años. Y por cuanto Dios el Espíritu Santo inspiró a los escritores, Dios entonces es el autor.


La Inspiración de las Escrituras

Pablo dice: "Toda la Escritura es inspirada por Dios" (2 Tim.3:16). La palabra griega theopneustos, traducida como "inspiración", literalmente significa "alentada de Dios". "Dios respiró" la palabra en las mentes de los hombres. Ellos a su vez, la expresaron en las palabras que se hallan en las Escrituras. Por lo tanto, la inspiración es el proceso mediante el cual Dios comunica sus verdades eternas.

El proceso de inspiración. La revelación divina fue dada por inspiración de Dios a "santos hombres de Dios" que eran "inspirados por el Espíritu Santo" (2 Ped.1:21). Estas revelaciones fueron incorporadas en el lenguaje humano como todas sus limitaciones e imperfecciones; sin embargo, permanecieron como el testimonio de Dios. Dios inspiró a los hombres, no las palabras.

¿Eran los profetas tan pasivos como las grabadoras que repiten lo que se ha grabado? En algunas ocasiones se mandó a los escritores a que expresaran las palabras exactas de Dios, pero en la mayoría de los casos Dios los instruyó a que describieran lo mejor que pudieran lo que habían visto y oído. En estos últimos casos, los escritores usaron sus propios estilos y palabras.

Pablo observó que "los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas" (1 Cor.14:32). La inspiración genuina no anula la individualidad ni la razón, integridad o personalidad del profeta.

En cierto modo, la relación entre Moisés y Aarón ilustra la que existe entre el Espíritu Santo y el escritor. Dios dijo a Moisés: "Yo te he constituido dios para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta" (Ex.7:1; 4:15,16). Moisés informó a Aarón los mensajes de Dios, y Aarón a su vez, los comunicó a Faraón en su propio estilo y vocabulario. De la misma forma los escritores de la Biblia comunicaron los divinos mandatos, pensamientos e ideas, en su propio estilo de expresión. Es porque Dios se comunica en esta forma que el vocabulario de los diversos libros de la Biblia es variado y refleja la educación y cultura de sus escritores.

La Biblia "no es la forma del pensamiento y de la expresión de Dios. Es la forma de la humanidad. Dios no está representado como escritor. Con frecuencia los hombres dicen que cierta expresión no parece de Dios. Pero Dios no se ha puesto a sí mismo a prueba en la Biblia por medio de palabras, de lógica, de retórica. Los escritores de la Biblia eran los escribientes de Dios, no su pluma".1 "La inspiración no obra en las palabras de los hombres ni en sus expresiones, sino en el hombre mismo, que está imbuido con pensamientos bajo la influencia del Espíritu Santo. Pero las palabras reciben la impresión de la mente individual. La mente divina es difundida. La mente y voluntad divinas se combinan con la mente y voluntad humanas. De ese modo, las declaraciones del hombre son la palabra de Dios".2

En una ocasión Dios mismo habló y escribió las palabras exactas: los Diez Mandamientos. Son composición divina, no humana (Exodo 20:1-17; 31:18; Deut.10:4,5), sin embargo, aun éstas tuvieron que se expresadas dentro de los límites del lenguaje humano.

La Biblia, entonces, es la verdad divina expresada en el idioma humano. Imaginémonos tratando de enseñar física cuántica a un bebé. Esta es la clase de dificultad que Dios enfrenta en sus intentos de comunicar las verdades divinas a la humanidad pecaminosa y limitada. Son nuestras limitaciones lo que restringe lo que él puede comunicarnos.

Existe un paralelo entre el Jesús encarnado y la Biblia: Jesús era Dios y hombre combinado, lo divino y lo humano hecho uno. De modo que la Biblia es lo divino y lo humano combinado. Como se dijo de Cristo, también se puede afirmar de la Biblia que "aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros" (Juan 1:14). Esta combinación divino-humana hace que la Biblia sea única entre toda la literatura.

La Biblia revela el plan de Dios en su interacción dinámica con la raza humana, no en una colección de doctrinas abstractas. Su revelación propia se origina en eventos reales que ocurrieron en lugares y épocas definidas. Los sucesos de confianza de la historia son de extremada importancia porque forman un marco para que podamos comprender el carácter de Dios y su propósito para nosotros. Una comprensión exacta nos conduce a la vida eterna, pero una interpretación incorrecta conduce a la confusión y a la muerte.

Dios ordenó a ciertos hombres que escribieran la historia de sus tratos con el pueblo de Israel. Estos relatos históricos, escritos desde un punto de vista diferente de la historia secular, comprenden una parte importante de la Biblia (Núm.33:1,2; Jos.24:25,26; Eze.24:2). Nos proporcionan una visión exacta y objetiva de la historia, desde una perspectiva divina. El Espíritu Santo otorgó a los escritores información especial para que ellos pudieran registrar los sucesos en la controversia entre el bien y el mal que demuestran el carácter de Dios y guían a la gente en la búsqueda de su salvación.

Los incidentes históricos son tipos o ejemplos, y están escritos "para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos" (1 Cor.10:11). Pablo dice: "Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza" (Rom.15:4). La destrucción de Sodoma y Gomorra sirve como ejemplo o advertencia (2 Ped.2:6; Judas 7). La experiencia de la justificación de Abrahán es un ejemplo para cada creyente (Romanos 4:1-25; Santiago 2:14-22). Aun las leyes civiles del Antiguo Testamento, llenas de profundo significado espiritual, fueron escritas para nuestro beneficio actual (1 Cor.9:8,9).

Lucas menciona que escribió su Evangelio porque deseaba relatar la vida de Jesús "para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido" (Lucas 1:4). El criterio que usó Juan al seleccionar cuáles incidentes en la vida de Jesús incluir en su Evangelio fue "para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre" (Juan 20:31). Dios condujo a los escritores de la Biblia a presentar la historia en una forma que nos guiara hacia la salvación.

Las biografías de los personajes bíblicos proveen otra evidencia de la inspiración divina. Esos registros trazan cuidadosamente tanto las debilidades como la fortaleza de sus caracteres. Cuidadosamente despliegan sus pecados, así como sus victorias.

En ninguna forma se encubre la falta de control propio de Noé o el engaño de Abrahán. Se registran fielmente las ocasiones cuando Moisés, Pablo, Santiago y Juan perdieron la paciencia. La Biblia expone los fracasos del rey más sabio de Israel, y las debilidades de los doce patriarcas y de los doce apóstoles. La Escritura no los justifica, ni trata de disminuir su culpabilidad. Los describe a todos tales como fueron y expresa lo que llegaron a ser por la gracia de Dios, o lo que podrían haber logrado por su intermedio. Sin la inspiración divina ningún biógrafo podría escribir un análisis tan perceptivo.

Los escritores de la Biblia consideraban todos los incidentes que contiene como registros históricos verídicos y no como mitos o símbolos. Muchos escépticos contemporáneos rechazan los relatos de Adán y Eva, de Jonás y del Diluvio. Sin embargo, Jesús aceptaba su exactitud histórica y su importancia espiritual (Mat.12:39-41; 19:4-6; 24:37-39).

La Biblia no enseña inspiración parcial o grados de inspiración. Estas teorías son especulaciones que le quitan su autoridad divina.

La exactitud de las Escrituras. Tal como Jesús "fue hecho carne y habitó entre nosotros" (Juan 1:14), para que pudiéramos comprender la verdad, la Biblia nos fue proporcionada en el lenguaje humano. La inspiración de las Escrituras garantiza su veracidad.

¿Hasta qué punto salvaguardó Dios la transmisión del texto para asegurarse que su mensaje es válido y verdadero? Es claro que, si bien es cierto que los manuscritos antiguos varían, las verdades esenciales han sido preservadas.3 Es muy posible que los escribas y los traductores de la Biblia hayan cometido pequeños errores. Sin embargo, la evidencia de la arqueología bíblica revela que muchos así llamados errores fueron solamente malentendidos de parte de los estudiosos. Algunas de estas dificultades se levantaron porque la gente estaba leyendo la historia y las costumbres bíblicas desde un punto de vista occidental. Debemos admitir que la capacidad humana de penetrar en las operaciones divinas es limitada.

De modo que las discrepancias que se perciban, no debieran despertar dudas acerca de las Escrituras; a menudo son producto de nuestras percepciones inexactas más bien que errores. ¿Está Dios a prueba cuando hay algún texto o frase que no podemos entender completamente? Quizás nunca podremos explicar cada texto de la Escritura, pero no es necesario. Las profecías que se han cumplido verifican su veracidad.

A pesar de los intentos de destruirla, la exactitud de la Biblia ha sido preservada en forma increíble y hasta milagrosa. La comparación de los rollos del Mar Muerto con los manuscritos posteriores del Antiguo Testamento demuestra el cuidado con que se ha transmitido.4 Confirman la veracidad y confianza de las Escrituras como una revelación infalible de la voluntad de Dios.


La Autoridad de las Escrituras

Las Escrituras tienen autoridad divina porque en ellas Dios habla mediante el Espíritu Santo. Por lo tanto, la Biblia es la Palabra de Dios escrita. ¿Dónde está la evidencia de ellos y cuáles son las implicaciones para nuestras vidas y el conocimiento que perseguimos?

• Los derechos de las Escrituras. Los escritores de la Biblia testifican que sus mensajes vienen directamente de Dios. Fue la palabra del Señor la que vino a Jeremías, Ezequiel, Oseas y otros (Jer.1:1,2,9; Eze.1:3; Ose.1:1; Joel 1:1; Jon.1:1). Como mensajeros del Señor (Ageo 1:13; 2 Crón.36:16), los profetas de Dios fueron instruidos para que hablaran en su nombre, diciendo: "Así dice Jehová" (Eze.2:4; Isa.7:7). Sus palabras constituyen sus credenciales y autoridad divinas.

A veces el agente humano que Dios usa queda en el trasfondo. Mateo menciona la autoridad que respaldaba al profeta del Antiguo Testamento en estas palabras: "Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta" (Mat.1:22). El mira al Señor como el agente directo, la autoridad; el profeta es el agente indirecto.

Pedro clasifica los escritos de Pablo como la Escritura (2 Pedro 3:15,16). Y Pablo testifica con relación a lo que escribe: "Yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo" (Gál.1:12). Los escritores del Nuevo Testamento aceptaron las palabras de Cristo como la Escritura y dijeron tener la misma autoridad de los escritores del Antiguo Testamento (1 Tim.5:18; Luc.10:7).

• Jesús y la autoridad de la Escritura. A través de todo su ministerio, Jesús destacó la autoridad de las Escrituras. Cuando Satanás lo tentaba o luchaba contra sus oponentes, las palabras "escrito está" eran su defensa y su ofensa (Mateo 4:4,7,10; Lucas 20:17). "No sólo de pan vivirá el hombre -dijo-. Sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Mateo 4:4). Cuando le preguntaron cómo obtener la vida eterna, Jesús contestó: "¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?" (Lucas 10:26).

Jesús colocó la Biblia por sobre todas las tradiciones y opiniones humanas. Amonestó a los judíos por despreciar la autoridad de las Escrituras (Marcos 7:7-9), y los exhortó a que las estudiaran más cuidadosamente, diciendo: "¿Nunca leisteis en las Escrituras?" (Mateo 21:42; Marcos 12:10,26).

Jesús creía firmemente en la autoridad de la palabra profética y revelaba lo que señalaba hacia él. Refiriéndose a las Escrituras Jesús dijo: "Dan testimonio de mí". "Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él" (Juan 5:39,46). La afirmación más convincente de Jesús en cuanto a que tenía una misión divina surgió de su cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento (Lucas 24:25-27).

De modo que sin reservas Cristo aceptó las Sagradas Escrituras como la revelación autoritativa de la voluntad de Dios para la raza humana. Consideraba las Escrituras como un cuerpo de verdad, una revelación objetiva, otorgada para sacar a la humanidad de las tinieblas de las tradiciones y mitos a la luz verdadera de salvación y conocimiento.

• El Espíritu Santo y la autoridad de las Escrituras. Durante la vida de Jesús los dirigentes religiosos y la multitud descuidada no descubrieron su verdadera identidad. Algunos pensaban que era un profeta como Juan el Bautista, Elías o Jeremías, simplemente un hombre. Cuando Pablo confesó que Jesús era "el Hijo del Dios viviente", Jesús señaló que fue la iluminación divina lo que hizo posible esta confesión (Mat.16:13-17). Pablo enfatiza esta verdad diciendo: "Nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo" (1 Cor.12:3).

Así también sucede en el caso de la Palabra escrita de Dios. Sin la iluminación del Espíritu Santo nuestras mentes nunca podrían comprender correctamente la Biblia, ni tan sólo reconocerla como la autoridad divina.5 Porque "nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios" (1 Cor.2:11). "El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente" (1 Cor.2:14). Por consiguiente "la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios" (1 Cor.1:18).

Unicamente con la ayuda del Espíritu Santo, que discierne "lo profundo de Dios" (1 Cor.2:10), podemos convencernos de la autoridad que le corresponde a la Biblia en su calidad de revelación de Dios y de su voluntad. Es sólo así como la cruz se convierte en "poder de Dios" (1 Cor.1:18), y podemos unirnos al testimonio de Pablo: "Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido" (1 Cor.2:12).

Las Sagradas Escrituras y el Espíritu Santo nunca pueden estar separados. El Espíritu Santo es tanto el autor como el revelador de las verdades bíblicas.

La autoridad de la Escritura en nuestras vidas aumenta o disminuye según sea nuestro concepto de inspiración. Si percibimos la Biblia como una simple colección de testimonios humanos o si la autoridad que le damos en alguna forma depende de cómo conduce nuestros sentimientos y emociones, socavamos su autoridad en nuestras vidas. Pero cuando discernimos la voz de Dios que nos habla mediante los escritores, no importa cuán débiles y humanos hayan sido, la Escritura viene a ser la autoridad absoluta en lo que a doctrina, impugnación, corrección e instrucción en justicia se refiere (2 Tim.3:16).

• Cuánto abarca la autoridad de la Escritura. Con frecuencia las contradicciones entre la Escritura y la ciencia son el resultado de la especulación. Cuando no podemos armonizar la ciencia con la Escritura, es porque tenemos una "comprensión imperfecta de ya sea la ciencia o la revelación... pero cuando se comprenden en forma correcta, están en armonía perfecta".6

Toda la sabiduría humana debe estar sujeta a la autoridad de la Escritura. Las verdades bíblicas son la norma por la cual todas las demás ideas deben ser probadas. Al juzgar la Palabra de Dios con normas humanas perecederas es como si tratáramos de medir las estrellas con una vara de medir. La Biblia no debe estar sujeta a las normas humanas. Es superior a toda sabiduría y literatura humana. Más bien, en vez de juzgar la Biblia, todos seremos juzgados por ella, porque es la norma de carácter y la prueba de toda experiencia y pensamiento.

Finalmente, las Escrituras ejercen autoridad aun sobre los dones que vienen del Espíritu Santo, incluyendo la glosolalia y la conducción que provee el don de profecía (1 Cor.12; 14:1; Efe.4:7-16). Los dones del Espíritu no son superiores a la Biblia; lo cierto es que deben probarse por la Biblia, y si no están de acuerdo con ella, deben descartarse: "¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido" (Isa.8:20; compárese con el cap.17).


• La Unidad de las Escrituras

La lectura superficial de la Escritura producirá una comprensión superficial de la misma. Cuando así se lee, la Biblia resulta ser un conjunto de relatos, sermones e historia. Sin embargo, los que la abren para obtener iluminación del Espíritu de Dios, los que están dispuestos a buscar con paciencia y oración las verdades ocultas, descubren que la Biblia expone una unidad fundamental en la que enseña acerca de los principios de salvación. La Biblia no es monótona. Más bien, reúne una rica y colorida variedad de testimonios armoniosos de rara y distinguida belleza. Y debido a su variedad de perspectivas, está perfectamente capacitada en forma mejor para enfrentar las necesidades humanas de todas las épocas.

Dios no se ha revelado a sí mismo a la humanidad en una cadena continua de declaraciones, sino poco a poco, a través de generaciones sucesivas. Ya sea mediante Moisés que escribiera desde los campos madianitas, o mediante Pablo desde una prisión romana, sus libros revelan la misma comunicación inspirada por el Espíritu. La comprensión de sus "revelaciones progresivas" contribuye a la comprensión de la Biblia y su unidad.

Las verdades del Antiguo y Nuevo Testamento, a pesar de haber sido escritas a través de muchas generaciones, permanecen inseparables; no se contradicen unas a otras. Los dos Testamentos son uno, tal como Dios es uno. El Antiguo Testamento, mediante profecías y símbolos, revela el Evangelio del Salvador que vendría; el Nuevo Testamento, mediante la vida de Jesús, revela al Salvador que vino -la realidad del Evangelio. Ambos revelan al mismo Dios. El Antiguo Testamento sirve como fundación al Nuevo. Provee la clave para abrir el Nuevo mientras que el Nuevo explica los misterios del Antiguo.

Dios bondadosamente nos llama para que le conozcamos mediante su Palabra. En ella podemos encontrar la rica bendición de la seguridad de nuestra salvación. Podemos descubrir por nosotros mismos que "toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarguir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra" (2 Tim.3:16,17).





Fuente: Creencias de los Adventistas del Séptimo Día / Capítulo 1 de la serie. Editado por la Asociación Ministerial de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día.
Referencias: 1. Elena G. De White, Mensajes selectos, tomo 1, pág.24 (Mountain View, CA: Pacific Press Pub. Assn., 1966). 2. Ibíd. 3. Véase Primeros Escritos, págs.220, 221 (Mountain View, CA: Pacific Press Pub. Assn., 1962). 4. Siegfried H. Horn, The Spade Confirms the Book, [La azada confirma el Libro, ed. Rev.] (Washington, D.C: Review and Herald, 1980). 5. Para el estudio de la posición general adventista acerca de la interpretación bíblica, véase el Informe del Comité Anual de la Asociación General, 12 de Oct., 1986, "Methods of Bible Study" [Métodos para estudiar la Biblia], distribuido por Biblical Research Institute, Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, 6840 Eastern Ave., N.W., Washington, D.C. 20012. A Symposium on Biblical Hermeneutics, [Simposio sobre hermenéutica bíblica], ed. G.M. Hyde (Washington, D.C: Review and Herald, 1974); Gerhard F. Hasel, Understanding the Living Word of God [Cómo comprender la Palabra de Dios] (Mountanin View, CA: Pacific Press, 1980). Véase también P. Gerard Damsteegt, "Interpreting the Bible" [La interpretación de la Biblia] (Publicación preparada por el Comité de Investigaciones Bíblicas de la División del Lejano Oriente, Singapore, mayo de 1986). 6. White, The Story of Patriarchs and Prophets [La historia de los patriarcas y profetas] (Mountain View, CA: Pacific Press, 1958), pág.114.
Nota: Originalmente publicado el 24 de agosto de 2008 por uno de los blogs que posteriormente conformaron Ojo Adventista.




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viernes, 30 de julio de 2010

¡AVANCEN! Sermón de Ted N. C. Wilson

INTRODUCCIÓN

Buenos días, hermanos y hermanas en Cristo! Que privilegio adorar juntos en este último sábado por la mañana del 59º Congreso de la Asociación General. Estamos contentos por las diversas maneras que el Señor ha dirigido a su iglesia durante esta semana. Le damos toda la gloria.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día está en un viaje directo al cielo y ya casi estamos en casa. Creo con todo mi corazón que Jesús viene pronto. Lo decimos en cada idioma…. “ Jesus revien bientot! (Fránces), Haysoos vee-en-nay (vien-a) pronto! (Español), Brehvee Jayzeus voltarah! (Portugues), Isus prediot skora! (Ruso), Yesu ana- kuja kari-buni sana! (Swahili), Yesu knee me.....Kgauld....O shim- knee-dah! (Koreano), Yesu zhai-lie! (Chino), Yesu jelldee eye-gah! (Hindu), Si Haysus eye ma-lahh-pit nang duma-ting! (Tagalog), Ha ana ahti seriahn! (Arabe), Yahsus kommt bahldt! (Alemán)..." y en muchos otros idiomas del mundo.

Aprecio el maravilloso espíritu y entusiasmo de nuestra familia de fe en todo el mundo. Y mientras estamos todos orgullosos de nuestras respectivas naciones y culturas, alabo al Señor porque hay una cultura de Cristo que nos une a todos juntos y reemplaza a los demás. En ese espíritu, humildemente pido por sus oraciones para que el mensaje que comparto hoy sea escuchado claramente y que el mensajero no sea exaltado. Para ese fin, si hay un punto en particular en el cual ustedes están de acuerdo, por favor respondan con un caluroso “Amen” en vez de aplaudir. Gracias por su ayuda en guardar el mensaje, y no al mensajero, durante nuestro tiempo junto.



MUNDO CAÓTICO; PALABRA SÓLIDA

Las señales de la venida de Cristo se están incrementando en frecuencia y en intensidad cada día. Los eventos destructivos en la naturaleza, la gran confusión de las políticas mundanales, las actividades penetrantes y comprometedoras del ecumenismo, la desintegración de los valores de la familia y la sociedad, la desconfianza en la autoridad absoluta de la Santa Palabra de Dios y los diez mandamientos, el crimen galopante y el decaimiento moral, las guerras y rumores de guerra y la lista continúa. Todo señala sin lugar a dudas al clímax de la historia de la tierra y el retorno del Señor quien nos llevará en el viaje final a casa, al cielo.

Que tremenda bendición saber que aun en el medio de la incertidumbre del mundo alrededor nuestro podemos descansar con absoluta seguridad en la palabra invariable de Dios! A través del curso de la historia humana y en contra del ataque satánico implacable, Dios ha preservado Su Santa Palabra. La Biblia contiene un registro exacto de nuestros orígenes, un registro confiable de nuestra salvación, y una mirada gloriosa a nuestra pronta liberación. Como Adventistas del Séptimo Día, aceptamos la Biblia como el fundamento para todas nuestras creencias y vemos en sus páginas nuestra identidad y misión profética.

IDENTIDAD Y MISIÓN ADVENTISTA

Con el poder de su verdad, Dios ha labrado de este mundo caótico a la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Somos un pueblo peculiar, el pueblo remanente de Dios que exaltará a Cristo, su Justicia, el mensaje de sus tres ángeles de Apocalipsis 14 y su pronta venida. Como cristianos creyentes en la Biblia viviendo en los últimos días de la historia de la tierra, seremos lo que el apóstol Pedro llamó “un linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”. Como pueblo remanente de Dios identificado en Apocalipsis 12:17 como los que “guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo”, tenemos un mensaje único de esperanza y un mandato para proclamar la gracia de Dios al mundo. En el séptimo volumen de los Testimonios leemos, “Los Adventistas del Séptimo Día han sido elegidos por Dios como un pueblo peculiar, separados del mundo… El los ha hecho sus representantes y los ha llamado a ser embajadores de Él en su última obra de salvación”.

SÁBADO

Una de las características que identifican al pueblo de Dios de los últimos días es el hecho que los miembros de su iglesia aceptan y creen TODOS los diez mandamientos de Dios incluyendo el cuarto mandamiento el cual nos llama a recordar el día Sábado santo de Dios. La observancia del Sábado no es la única señal de su creación en el principio pero será LA SEÑAL del pueblo de Dios en los últimos días en contraste con aquellos que tienen la marca de la bestia representando un intento para guardar un día que Dios no lo ha separado como santo.

EL SÁBADO Y EL MENSAJE DE LOS TRES ÁNGELES

El Sábado y su significado relaciona cada uno de los mensajes de los tres ángeles en Apocalipsis 14. El primer ángel que “tiene el evangelio eterno” –la justicia de Cristo- proclama “Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas”. Dios es el Creador y es adorado en Su Día sábado como una señal de nuestra lealtad a su palabra y poder creativo. El segundo ángel en el versículo 8 proclama “Ha caído, ha caído Babilonia…, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación”. Ella ha corrompido los mandamientos de Dios e instituido otro día de adoración que no es el séptimo día sábado el cual es la verdadera marca de la creación de Dios. El tercer ángel anuncia en los versículos 9-12 que “Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano él o ella será atormentado o destruido con fuego y azufre”. Si adoras a la bestia y a su imagen estas rechazando la ÚNICA señal que Dios ha proclamado como su prueba de lealtad….el séptimo día Sábado.

SALVACIÓN

El tercer ángel cierra su proclamación en el versículo 12 al identificar al pueblo de Dios como aquellos quienes “guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”. Confiamos plenamente en Jesús y nuestra relación con Él para nuestra salvación. No obtenemos la salvación a través de las obras, sino a través de la gracia de Cristo que proclamamos. La gracia es la promesa del perdón de Dios y la provisión del poder de Dios – justificación y santificación. No puedes separar lo que Cristo hace POR TI (justificándote diariamente como si no hubieses pecado) de lo que Él hace EN TI (santificándote diariamente cuando te rindes a Él y permites que el poder del Santo Espíritu para cambiar tu vida para llevar a ser más y más como Jesús). Este es el Evangelio eterno el cual es hablado en el mensaje del primer ángel. Es la justificación por la fe. Esto es porque los Adventistas del Séptimo Día deben ser las voces más poderosas al proclamar la gracia de Dios! El tema del Gran Conflicto se trata de la gracia de Dios para salvar a los pecadores y a través de Su poder para transformarlos en Sus hijos e hijas, testigos fieles proclamando los mensajes de los tres ángeles con celo del Espíritu Santo a través de una viva conexión con Jesús, el Autor y Consumador de nuestra fe.

La sangre expiatoria de Jesucristo en la cruz y el ministerio expiatorio de Jesucristo en el santuario celestial tiene sólo un propósito: la salvación de cada pecador arrepentido. Así, a través de su sacrificio expiatorio y el ministerio del Real Sacerdocio “podemos acercarnos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”. Este es la gracia redentora, poderosa y maravillosa la cual hemos sido llamados a proclamar a un mundo enfermo de pecado.

Además, sólo una acción genuina de las profundidades de la gracia de Dios puede remover toda razón para los extremos opuestos ya sea de auto indulgencia o auto dependencia. Ese maravilloso libro El Camino a Cristo, explica que “No tenemos razón para la exaltación propia. Nuestro único motivo de esperanza es la rectitud de Cristo que nos es impartida, dada gratuitamente (justificación), y es moldeada por su Espíritu, obrando en nosotros y por nosotros (santificación)". Lea esas páginas maravillosas en torno a esta cita para tener una visión clara de la justificación por la fe.

EL ESPÍRITU DE PROFECÍA

Ahora, retornemos a Apocalipsis 12:17 y a otra gran marca distintiva del pueblo remanente de Dios. Leemos que tendrán “el testimonio de Jesucristo”. El mismo espíritu que motivó a los santos hombres nuevamente en estos últimos días levantará un mensajero del Señor. Mis hermanos y hermanas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, el Señor nos ha dado uno de los dones más grandes posibles en las escrituras del Espíritu de Profecía. Así como la Biblia no es anticuada o irrelevante, tampoco lo es el testimonio de la mensajera de Dios de los últimos días. Dios usó a Elena G. White con una sierva humilde para proveer una visión inspirada acerca de la Escritura, profecía, salud, educación relaciones, misión, familias y muchos otros temas. Lean el Espíritu de Profecía, sigan el Espíritu de Profecía y compartan el Espíritu de Profecía. Hay muchos libros maravillosos para compartir, incluyendo el libro que Elena White indicó que ella deseaba distribuirlo más que cualquier otro, “El Gran Conflicto”. Agradezcamos al Señor por la libertad religiosa en este y otros países que nos permiten compartir la verdad. El Espíritu de Profecía es una de las marcas del pueblo de Dios de los últimos días y es tan aplicable hoy como lo fue antes porque nos fue dado por el cielo mismo. Como el remanente fiel de Dios, no podemos hacer nada sin el efecto de la preciosa luz dada en los escritos de Elena G. White.

HUMILDAD COMO LA DE CRISTO

Cuando usamos ese término, la iglesia remanente o el pueblo remanente, no debemos nunca usarlo de una manera exclusiva y auto centrada. Somos el pueblo más humilde en la tierra, que reconoce nuestra necesidad completa de Jesús nuestro Salvador y lo adoramos por llamarnos en este poderoso movimiento.

Adventista. Este movimiento adventista está conformado por gente simple y humilde – no simplista, sino simple. Muchos del pueblo de Dios son educados, disciplinados y comprensibles, pero así son personas simples. Nuestro Salvador habló con autoridad sorprendente y aún era lo suficientemente humilde para atraer al peor de los pecadores. Esta iglesia no es sólo otra denominación; es un movimiento único iniciado en el cielo con una misión de salvación al mundo que debe continuamente avanzar en la humildad de Jesús. El mundo necesita escuchar el mensaje de Cristo de un pueblo que se parece a Cristo. Cuando somos transformados por su gracia, predicaremos, enseñaremos y testificaremos el mensaje directo de la Biblia y del Espíritu de Profecía de una manera humilde y amorosa.

Cuando nosotros, con toda humildad, confiamos por completo en los brazos eternos de nuestro Señor, Él trabajará a través de nosotros de una manera poderosa para dar el mensaje final de la misericordia a un mundo moribundo. Nuestro éxito al acabar esta obra depende de nuestra sumisión a la Palabra de Dios y a la guía del Espíritu Santo. Depende de humillarnos ante nuestro Creador y negarse uno mismo para que Jesús nos pueda controlar y nos ayude a superar nuestro pecado. Depende de si estamos o no dispuestos a pedir con humildad el reavivamiento y reforma en nuestras vidas personales y corporativamente como iglesia que conducirá al derramamiento del Espíritu Santo en la lluvia tardía.

La Sra. White registra una visión en Testimonios Vol. 8 titulado “¿Qué Podría Haber Sido?” (“What Might Have Been”, Testimonies to the Church, Vol 8, p 104-106). Ella vio que Dios quería hacer dos grandes cosas en la Sesión de la Conferencia General en 1901: 1. Reorganizar la iglesia que nos da gran parte de la estructura que tenemos hoy, y 2. Proporcionar el derramamiento del Espíritu Santo, la cual no sucedió porque había incredulidad en la iglesia y los líderes y el pueblo de Dios no se humillaron ante Dios. La iglesia perdió la oportunidad de recibir la lluvia tardía. Fue hace ciento nueve años. No hagamos esperar más a Dios para comenzar la lluvia tardía para que Jesús pueda venir.

Tenemos que orar sinceramente por esa experiencia. Hemos estado haciendo eso durante esta sesión y debemos seguir buscando sinceramente la voluntad del Señor en nuestras vidas cuando nos vayamos de aquí. La Sra. White deja claro que "un reavivamiento de la verdadera piedad entre nosotros es el mayor y más urgente de todas nuestras necesidades. Buscar esto, debe ser nuestro primer trabajo". Durante las sesiones de trabajo de esta Asociación General, ustedes han estado suplicando por un avivamiento y reforma, por el Espíritu Santo y la lluvia tardía. Hermanos y hermanas, este es el tiempo... ¡El Señor viene pronto! Quiere usar a su iglesia remanente de una manera más poderosa. El Señor desea reproducir en nosotros su propio carácter. Esto puede suceder si nos entregamos a Él cada día. Como Pablo nos dice en Filipenses 2:5, "Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús". Cuando nos conectamos con Cristo todos los días y dejamos que El pueda trabajar a través de nosotros, seremos usados por el Espíritu Santo para proclamar su gracia y para acelerar la venida del Señor. Recuerden, este es el movimiento Adventista, un pueblo llamado, una iglesia remanente, un pueblo del destino, un pueblo en un viaje hacia el cielo, que proclama la gracia de Dios.

En el libro Lecciones Objetivas de Cristo leemos el deseo de Cristo por su pueblo: "Cristo espera con un deseo anhelante la manifestación de sí mismo en su iglesia. Cuando el carácter de Cristo sea perfectamente reproducido en su pueblo, entonces Él vendrá para reclamarlos como si fueran propios. Es el privilegio de cada cristiano no sólo a buscar sino apresurar la venida de nuestro Señor Jesucristo. Si todos los que profesan su fruto con el nombre de su gloria, cuan rápidamente el mundo entero será sembrado con la semilla del evangelio. Rápidamente la gran última cosecha estaría madura, y Cristo vendría para recoger el precioso grano".

ISRAEL FUERA DE EGIPTO

En el Antiguo Testamento, Dios llamó a un pueblo peculiar con un mensaje y un destino. Ellos fueron llamados a seguir un camino de fe y por su confianza en Él para proclamar la gracia de Dios al mundo. Los hijos de Israel vivieron en Egipto durante 400 años y terminaron siendo esclavos de los egipcios. Crecí en Egipto hasta cerca de los ocho años. El Cairo fue mi casa, sabía muy poco sobre el mundo, excepto sobre el Medio Oriente. Es un lugar maravilloso lleno de gente maravillosa. Sin embargo, en aquel tiempo antiguo, Israel estaba en cautiverio en Egipto. A través del uso milagroso de Dios de Moisés, Aarón y Miriam, Dios liberó a su pueblo para un viaje... para una misión en el mundo. Después de la décima devastadora y última plaga, los Hijos de Israel salieron en su viaje hacia el sur de Egipto.

Éxodo 13:21 dice que "...Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche” ¡Qué maravilloso Dios... El nos guiará de día y de noche! El Señor los condujo por el lado oeste del Mar Rojo al lado del desierto Egipcio. Leemos en el capítulo 14:02 que Dios los llevó a un lugar para que "acampen delante de Pi-hahirot, entre Migdol y el mar hacia Baal- zefón; delante de él acamparéis junto al mar”. Mi padre, que pasó casi 15 años en Egipto, siente que él sabe dónde está este lugar tal como está descrito en "Patriarcas y Profetas". Es un lugar donde Dios pudo demostrar su poder contra los egipcios. Algunos estudiosos de la Biblia creen que los hijos de Israel cruzaron el Mar Rojo en un lugar de juncos hasta la altura de la cintura. ¿De qué valor sería para Dios demostrar su poder? Absolutamente de ningún valor! En realidad, era un lugar muy difícil. Como los israelitas fueron avanzando al sur tenían el desierto Egipcio al oeste, una montaña frente a ellos, el Mar Rojo al este y Egipto detrás de ellos. El capítulo continúa describiendo cómo el faraón cambió de opinión y reunió sus fuerzas para perseguir a los israelitas con "seiscientos carros elegidos y todos los carros de Egipto". El versículo 10 dice que cuando los israelitas oyeron que el ejército del Faraón venía, se aterrorizaron. ¿Por qué es que cuando Dios nos está conduciendo, nos da miedo? Los israelitas tenían la demostración de la nube y el pilar de fuego - ¿por qué no confiar en un poder que los estaba guiando? Vamos a aprender la lección. Los israelitas estaban tan angustiados que se enojaron con Moisés, en el versículo 11 dice: "¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto?” ¿Por qué actuamos de la misma manera a veces? Vemos las señales milagrosas de Dios y su misericordia y luego cuando algo sale mal culpamos a Dios.

Luego en el versículo 13 Moisés le dice al pueblo que no tenga miedo, "estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros”. A menudo nos sentimos tentados a actuar con nuestros propios impulsos, sin permitir que el Señor guíe nuestros pasos. Sin embargo, el Señor nos pide que vayamos hacia delante sólo bajo su dirección. Así Moisés dio la promesa de gran alcance en el versículo 14 que debería ser la promesa que todos clamamos al enfrentar la culminación de la gran controversia entre Cristo y Satanás, "Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos". Hermanos y hermanas, el Señor peleará por nosotros, Él abrirá el camino. Él proveerá la victoria a su iglesia, pero debemos confiar en Él, debemos humillarnos delante de Él, debemos obedecerle, y debemos seguir su liderazgo.

Luego, Dios anunció a los Hijos de Israel por medio de Moisés la misma orden que le da a su iglesia remanente de los últimos días. El versículo 15 declara: "Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que MARCHEN”. Cuando Dios dice, AVANCEN, tenemos que AVANZAR.

Sin embargo, los hijos de Israel no podían ver el panorama. Se habían olvidado de cómo Dios los había llevado en el pasado. No olvidemos nunca que Dios ha guiado a este movimiento Adventista en el pasado y cómo Él lo llevará a la victoria en el futuro para la gloria de su nombre y la reivindicación de su plan de salvación ante el universo entero. Estamos en el final del conflicto de los siglos, y Dios dice "AVANCEN".

Pero ¿Qué hicieron los Hijos de Israel? Se sintieron atrapados por el desierto a su derecha, la montaña por delante de ellos, el Mar Rojo a su izquierda y el ejército de Egipto que se aproximaba detrás de ellos. Ellos no pusieron su confianza en el poder de Dios. Todo lo que podían ver eran las barreras.

No sé qué barreras estas afrontando hoy. No sé qué barreras crees que la iglesia está enfrentando hoy. Lo que sea, Dios tiene un camino –para cada uno de nosotros personalmente y para la iglesia cuando clamamos la gracia de Dios.

1. Estas enfrentando:
- ¿Las montañas de la duda secular en la Biblia?
- ¿Un mar de interpretación liberal de la Palabra de Dios?
- ¿Ejércitos de confusión espiritual?
Dios dice que somos una nación santa y un pueblo peculiar, “ Avancen”

2. Estas confrontando a:
- ¿Montañas de dificultades financieras?
- ¿Un mar de conflictos personales y familiares?
- ¿Fuerzas de cambio social negativo?
El Señor dice “Avancen” Tú eres mi pueblo escogido.

3. Estas rodeado de
- ¿Montañas de mala comunicación?
- ¿Un mar de confusión y falta de descanso en el hogar/en el trabajo /en la iglesia/en la sociedad?
- ¿Fuerzas de conflicto emocional y de desconfianza?
Dios dice, “Avancen” sin importar las circunstancias. Dios tiene un camino a seguir.

La inspiración nos dice: "Dios en su providencia trajo a los hebreos en la espesura de montañas frente al mar, de que él puede manifestar su poder en su liberación y abatir el orgullo de sus opresores. Podría haberlos salvado de cualquier otra manera, pero Él optó por este método para poner a prueba su fe y su confianza en Él" (Patriarcas y Profetas, p. 290).

Fue entonces que Dios obró uno de sus grandes milagros como Él hará hoy! Los versículos 19 y 20 de Éxodo 14 dice que la nube de protección de Dios se movió de adelante de los israelitas para atrás para protegerlos del ejército egipcio. Para los israelitas la nube fue una inundación de luz y para los egipcios era una pared de oscuridad.

El versículo 21 dice que Moisés alzó su mano sobre el Mar Rojo y Dios creó el gran camino por el Mar Rojo. La nube permaneció atrás con los egipcios mientras que los israelitas avanzaban en fe a través del Mar Rojo. ¿Puedes imaginarte la emoción de más de un millón de personas caminando a través del mar en un camino seco? Imagina la emoción que los niños tuvieron cuando vieron a un pez nadando como si fuera un acuario.

De nuevo en Patriarcas y Profetas, la pluma inspirada describe el escenario en un poderoso lenguaje, "La gran lección que aquí se enseña es para todos los tiempos. A menudo la vida cristiana se ve acosada por peligros, y el deber parece difícil de realizar. La imaginación nos retrata una inminente ruina delante y la servidumbre o la muerte detrás. Sin embargo, la voz de Dios habla claramente: "Avancen". Debemos obedecer este mandato, aun cuando nuestros ojos no puedan penetrar la oscuridad y sintamos las frías olas sobre nuestros pies. Los obstáculos que impiden nuestro progreso nunca desaparecerán ante un espíritu vacilante y dudoso” (Patriarcas y Profetas, p. 290).

Así que, hermanos y hermanas, miren al Dios todopoderoso quien te puede tomar a través de cualquier cosa que enfrentes en el futuro. Nunca pierdas tu entera confianza y seguridad en Él. Siempre obedece su mandato de “Avanzar”. Después que los israelitas hubieron completado su tarea dirigida por el cielo de caminar a través del Mar Rojo, se les permitió a los egipcios perseguirlos. Todo fue de acuerdo al plan de Dios. Dios tiene un plan para tu vida y para esta iglesia. Nunca dudes del destino de este poderoso movimiento adventista. Esta en las manos de Dios. Dios nos ha dado la instrucción profética de conocer la culminación de la gran controversia - ¡Dios es el vencedor!

Los versículos 23-30 describen la visión increíble del ejército Egipcio persiguiendo a los israelitas sólo para que el Señor milagrosamente quitase las ruedas de sus carros y luego hiciera que el poderoso mar Rojo se tragase a todo el ejército para la victoria completa. Pueden ver lo que sucede al "estad firmes, y ved la salvación del Señor". El versículo 31 registra , "... Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová ejecutó contra los egipcios; y el pueblo temió a Jehová, y creyeron a Jehová y a Moisés su siervo”.

Éxodo Capítulo 15 registra la gran canción de victoria cantada por Moisés y los Hijos de Israel, “… porque se ha magnificado grandemente; ha echado en el mar al caballo y al jinete. Jehová es mi fortaleza y mi cántico, y ha sido mi salvación. Este es mi Dios, y lo alabaré; Dios de mi padre, y lo enalteceré”.

Hermanos y hermanas del movimiento Adventista….estamos en un viaje grandioso. Sólo mira a Dios para tu liberación. El mensajero del Señor declara “La senda donde Dios guía el camino puede estar a través del desierto o el mar, pero es un camino seguro” (Patriarcas y Profetas, p. 290).

Por supuesto, puedes estar seguro de que cualquiera sea la dirección a la que Dios te llama, Satanás te tienta para ir a otro lado. Cuando Dios dice "Adelante", el diablo tiene un paso atrás para ti. Pero mis amigos, ahora que estamos en el borde de nuestro hogar eterno, el mismo Dios que ordenó a los israelitas para avanzar a la tierra prometida y no hacia atrás a Egipto hoy os llama a seguir adelante y no al revés (Éxodo 14:15).

AVANZA, NO RETROCEDAS

Avanza, no retrocedas... No sucumbas ante la idea equivocada, ganando el apoyo incluso en la Iglesia Adventista del Séptimo Día, de aceptar el culto o los métodos de evangelización de alcance sólo porque son nuevos y están "de moda". Debemos estar atentos para probar todas las cosas conforme a la autoridad suprema de la Palabra de Dios y el consejo con la que hemos sido bendecidos en los escritos de Elena G. de White. No lleguemos a los movimientos o los centros de mega-iglesia fuera de la Iglesia Adventista del Séptimo Día que prometen éxito espiritual basado en una teología defectuosa. Manténgase alejados de las disciplinas espirituales no bíblicas o métodos de formación espiritual que tienen su origen en el misticismo, como la oración contemplativa (contemplative prayer), la oración centrada (centering prayer), y el movimiento de la iglesia emergente en la que se promueven. Miren dentro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día Iglesia, a los pastores humildes, los evangelistas, los eruditos bíblicos, los líderes y directores departamentales que pueden proporcionar los métodos de evangelización y programas que se basan en sólidos principios bíblicos y en el tema del "Gran Conflicto".

¡Avancen, no retrocedan! Usen y practique un culto, la música y los servicios de iglesia centrados en Cristo y basados en la Biblia. Si bien entendemos que los servicios de culto y de las culturas varían en todo el mundo, no retrocedamos en la configuración pagana confusa donde la música y la adoración se centran en la emoción y en la experiencia que se pierde el enfoque central en la Palabra de Dios. Todos los cultos, ya sean simples o complejo debe hacer una cosa y una cosa solamente: exaltar a Cristo y dejar el yo. Los métodos de adoración que elevan el rendimiento y el yo deben ser sustituidos por una simple y dulce reflexión centrada en Cristo, en un enfoque bíblico. Definirlo muy de cerca es imposible, pero cuando se lee en la Escritura de la santidad de la presencia de Dios el Espíritu Santo te ayudará a saber qué está bien y qué está mal.

¡Avancen, no retrocedan! Permanezcan en la verdad aunque se desplomen los cielos. No sucumba a la teología fanática que arranca la Palabra de Dios de los pilares de la verdad bíblica y las creencias vitales de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. No se dejen llevar con cada pequeño capricho de la "nueva" teología o por una complicada tabla del tiempo que tienen por objeto explicar los conceptos oscuros o inusuales que poco tienen que ver con nuestra teología y la misión global. Las creencias históricas bíblicas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día no se moverán. La fundación Bíblica se mantendrá segura hasta el final de los tiempos. Escuchen lo que se nos dice en Mensajes selectos, tomo 1, página 246, "¿Qué influencia es la que induciría a los hombres en esta etapa de nuestra historia para proceder en una forma solapada y poderosa para derribar el fundamento e nuestra fe: el fundamento que fue colocado en el principio de nuestra obra mediante el estudio de la Palabra acompañado de oración y mediante revelación?... Debo dar los mensajes de amonestación que Dios me da y luego dejar con el Señor los resultados. toda suerte de herejías han sido presentadas para dominarnos, para nublar nuestras mentes acerca de la enseñanza de la Palabra; especialmente acerca de la ministración de Cristo en el santuario celestial y el mensaje del cielo para esos últimos días, como es dado por los ángeles del capítulo 14 del Apocalipsis. Mensajes de toda especie han sido presentados a los Adventistas del Séptimo Día para ocupar el lugar de la verdad que, punto por punto, ha sido descubierta mediante estudio con oración, y testificada mediante el poder del Señor que obra milagros. Pero los hitos que nos han hecho lo que somos, han de ser preservados y serán preservados, como Dios lo ha manifestado mediante su Palabra y el testimonio de su Espíritu. Él nos insta a aferrarnos firmemente, con el vigor de la fe, a los principios fundamentales que están basados sobre una autoridad incuestionable".

¡Avancen, no retrocedan! Manténgase firme en la Palabra de Dios tal como es literalmente leída y entendida. Por supuesto, siempre debemos humildemente reconocer que somos finitos, criaturas caídas observando las obras de un Dios infinito y omnipotente. Hay cosas en ambos grandes libros de Dios, en la naturaleza y en las Escrituras que no acabamos de comprender. De hecho, se nos dice que el sacrificio de Jesús será "la ciencia y el canto de los redimidos a través del tiempo incesante de la eternidad" (El Conflicto de los Siglos, 651). Pero lo que el Señor en su misericordia nos ha dado en un lenguaje claro y que debe tomarse simplemente así, no debe ser envuelta en el escepticismo. No retrocedamos al malinterpretar los primeros once capítulos del Génesis u otras áreas de la Escritura como alegóricas o simbólicas. Así como en esta semana hemos vuelto a afirmar de manera abrumadora, la Iglesia Adventista del Séptimo Día enseña y cree tanto en el registro bíblico de la creación que tuvo lugar recientemente, en seis literales, consecutiva, contigua de 24 horas al día. La Iglesia Adventista del Séptimo Día nunca va a cambiar su postura o creencia en esa doctrina fundacional. Si Dios no creó el mundo en seis días literales y luego bendijo el día sábado, ¿por qué estamos adorando hoy en este SÉPTIMO DÍA sábado como adventistas del séptimo día? Al malinterpretar o entender mal esta doctrina es negar la Palabra de Dios y negar la propia finalidad del movimiento adventista del séptimo día como la iglesia remanente de Dios llamada a proclamar el mensaje de los tres mensajes con el poder del Espíritu Santo. No retrocedamos a la evolución atea o teísta, avancemos a la comprensión profética que la lealtad a Dios, el Creador y Redentor, se verá en la observancia del séptimo día sábado como la característica distintiva del pueblo de Dios en el tiempo final. Miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, mantengan a sus líderes, pastores, iglesias locales, educadores, instituciones y organizaciones administrativas responsables ante los más altos estándares de la creencia basada en una comprensión literal de la Escritura. Utilicen los maravillosos recursos, tales como el nuevo libro del Instituto Bíblico de Investigación sobre la hermenéutica que nos permite conocer la forma correcta de interpretar las Escrituras.

Nuevamente leamos en Mensajes Selectos, Tomo 1 en la pág. 201, “Debemos ser cuidadosos, no sea que interpretemos mal las Escrituras. Las claras enseñanzas de la Palabra de Dios no han de ser tan espiritualizadas que se pierda de vista la realidad. No se fuerce el sentido de las declaraciones de la Biblia en un esfuerzo por presentar algo raro a fin de agradar la fantasía. Entended las Escrituras tales como son”.

Alabo al Señor porque Nancy y yo fuimos criados por padres piadosos. En ninguno de nuestros hogares escuchamos una palabra despectiva acerca de la Biblia o el Espíritu de Profecía. Fuimos criados para temer al Señor y reverenciar su Palabra.

Hace unas semanas perdí mi preciosa Biblia subrayada mientras viajaba. Mientras que la atesoro y estoy muy triste de no tenerla conmigo hoy, alabo al Señor que no he perdido la Palabra de Dios. ¡Ustedes no han perdido la Palabra de Dios! Lo tienen en sus manos, ya sea en forma impresa o en tu iPhone, Ipad, u otro dispositivo electrónico. Nunca debemos dar por sentada la libertad que tenemos para leer y estudiar la Palabra de Dios. Elena G. de White habló conmovedoramente acerca de la Biblia en 1909 en su última aparición pública en una reunión de la Conferencia General. Después de hablar, salió de la plataforma y luego volvió y se apoderó de una Biblia grande y con manos temblorosas se lo entregó a la congregación y dijo: "Hermanos y hermanas, os recomiendo este libro”. Hoy mis queridos hermanos y hermanas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, debemos mantenernos firmes en el fundamento de la Escritura. Como "el pueblo de la Escritura” de Dios, vamos a leer la Biblia, vivir la Biblia, enseñar la Biblia y predicar la Biblia con todo el poder de lo alto.

¡Avancen, no retrocedan! Dejen que la Escritura sea su propio intérprete. Nuestra iglesia se ha sostenido durante mucho tiempo al método Histórico-Bíblico para entender las Escrituras, permitiendo que la Biblia se interprete a sí misma, renglón tras renglón, precepto por precepto. Sin embargo, uno de los ataques más siniestros en contra de la Biblia es de aquellos que creen en el método Histórico-Crítico para explicar la Biblia. Este enfoque no bíblico de la "alta crítica" es un enemigo mortal para nuestra teología y misión. Este enfoque pone a un erudito o un individuo por encima del enfoque simple de las escrituras y da licencia inadecuada para decidir lo que él o ella percibe como una verdad basada en los recursos y la educación de la crítica. Manténgase alejados de esta clase de enfoque, ya que lleva a la gente a desconfiar de Dios y de Su Palabra. Mensajes selectos, tomo 1, pp. 17-18 habla directamente al respecto. "Cuando los hombres, en su juicio finito, encuentran necesario entrar en un examen de las escrituras de definir lo que es inspirado y lo que no es, han pasado delante de Jesús para mostrarle un camino mejor que Él nos ha llevado…no dejes que una mente o la mano se dedique a criticar la Biblia...aférrate a tu Biblia cuando la lees, y detén tus críticas en cuanto a su validez, y obedece la Palabra, y ninguno de vosotros se perderá".

¡Avancen, no retrocedan! Acepten el espíritu de profecía como uno de los mayores dones dados a la Iglesia Adventista del Séptimo Día no sólo para el pasado sino aún más importante para el futuro. Mientras que la Biblia es lo más importante, en nuestra opinión como la máxima autoridad y árbitro final de la verdad, el Espíritu de Profecía proporciona el consejo claro e inspirado para ayudar a nuestra aplicación de la verdad bíblica. Es una guía enviada del cielo para instruir a la iglesia en la forma de llevar a cabo su misión. Se trata de un expositor fiable teológico de las Escrituras. El Espíritu de Profecía debe ser leído, creído, aplicado y promovido. No es para ser utilizado como un "garrote" para golpear a la gente en la cabeza, sino que debe ser considerado y empleado como una bendición maravillosa para dirigir la iglesia de Dios en los últimos días de la historia de esta tierra. Permítanme repetir una convicción mía, no hay nada anticuado o arcaico acerca del Espíritu de Profecía, es para hoy y hasta que Cristo vuelva.

AVANCEN

Miembros de la iglesia remanente de Dios, Dios nos está diciendo que hemos llegado al fin del tiempo, "Avancemos". Avancen al exaltar a Cristo y proclamar la gracia de Dios; Avancen en la presentación del mensaje de los tres mensajes; Avancen hacia la alegación de reavivamiento y reforma; Avancen en el seguimiento de la Biblia al leerla; Avancen en la lectura y la adhesión al consejo del Espíritu de Profecía; Avancen en proclamar al mundo la buena noticia de salvación y de la inminente segunda venida de Jesucristo. La gracia de Dios está guiando a la gente de todo el mundo a "Avanzar". Debemos continuamente levantar la bandera de la evangelización pública en todo momento. La proclamación de la gracia de Dios y el mensaje de los tres ángeles están cambiando a las personas en todas partes. El Espíritu Santo está trabajando en los corazones de los que escuchan este precioso mensaje del Advenimiento a través de sus palabras y de su testimonio evangelizador... su proclamación de la gracia de Dios. Tenemos que integrar a la evangelización en todos los aspectos de la vida como lo han hecho muchos lugares incluyendo la gran División Sudamericana donde el “evangelismo integrado” es simplemente un estilo de vida.

Un ejemplo de esto nos viene de la División Euro-Asiática. Hace unos años, Vasili fue un oficial de policía en Moldavia. Llegó a ser convencido acerca de la verdad Bíblica y de este precioso mensaje del Advenimiento y quiso ser bautizado como un Adventista del Séptimo Día. Cuando le dijo a su familia sobre su nueva fe, su padre y la madre le dijeron que lo negarían, su hermano dijo que ya no lo consideraría como un hermano, su esposa, Galina, dijo que se divorciaría de él, y su comandante de la policía le dijo que nunca le daría los sábados libres.

Vasili agonizó en oración a Dios para que le diera una respuesta directa a través de la oración simplemente abriendo su Biblia en un texto. ¿Qué hizo? Abrió su Biblia y por la gracia de Dios sus ojos buscaron las palabras de Mateo 10:35-38 donde Jesús explica como la familia puede llegar a ser nuestros enemigos y dice que si tu amas a tu padre o a tu madre más que a Cristo, no eres de Cristo. Vasili fue guiado a escuchar el mandato de Jesús de tomar su cruz y seguirlo. Vasili agradeció a Dios. Tomó su decisión. Fue a la iglesia adventista del séptimo día y fue bautizado. Cuando le dijo a su esposa que había sido bautizado, dijo que ya tenía listos los papeles del divorcio. Vasili no se agito, pero le dijo que la amaba.

Creyendo que apoyarían sus objeciones, Galina acompaño a Vasili a decirle a su familia la noticia de su bautismo. Pero para su sorpresa, los padres y el hermano de Vasili aceptaron su decisión sin objeciones.

Vasili fue a su agente de policía al mando con la carta de dimisión, explicando que había sido bautizado. El oficial dijo "¿Qué es eso? Retira eso y tomate una semana par a pensar en las cosas." Después de una semana, Vasili volvió y de nuevo ofreció su renuncia. En vez de aceptarla, el oficial al mando promovió a Vasili para no tener conflictos los sábados.

Para ese tiempo, la esposa de Vasili, Galina, tuvo un serio problema en su trabajo donde ella era la cajera. El total para el día no sumaba y la empresa dijo que le debía el dinero. En su desesperación le pidió a Vasili que orara por ella y el la invitó a orar con él acerca del problema. Al día siguiente Galina encontró el error de contabilidad para la cantidad exacta de dinero. Vasili la invitó a entregar su corazón a Dios por responder a su oración, pero ella se negó. Más tarde la madre Galina tuvo cáncer y Vasili y Galina la visitaron y oraron por ella. A través de la intervención de Dios fue curada! El corazón de Galina se ablandó y fue directamente a la Iglesia Adventista del Séptimo Día y fue bautizada. Estoy tan feliz de informarles a ustedes hoy que Vasili Garascuic ahora es el tesorero de la Unión Moldova y por la gracia de Dios Vasili y Galina están presentes hoy con nosotros. ¿Podrían ponerse de pie? Alaben a Dios por el poder salvador de su gracia!

Mis hermanos y hermanas aquí en este estadio de Georgia Dome y en todo el mundo, a través del poder del Espíritu Santo proclamen la gracia de Dios y el mensaje de los tres ángeles. Somos una hermosa iglesia en la diversidad, pero unidos en Cristo y en este precioso mensaje bíblico. Somos una familia internacional de todos los rincones del mundo proclamando la gracia de Dios "Avanzando" unidos por el Espíritu Santo y por nuestras creencias bíblicas fundamentales.

¡Qué precioso mensaje para este movimiento Adventista para llevarlo al mundo! La proclamación del mensaje del primer, segundo y tercer ángel llama a la gente de vuelta a la verdadera y bíblica adoración de Dios. ¡Qué Creador! ¡Redentor! ¡Sumo sacerdote! ¡Abogado! ¡Amigo! ¡Qué Dios!

¡Jesús viene pronto! Pronto veremos en el cielo oriental una pequeña nube, oscura alrededor de la mitad del tamaño del puño de un hombre. Se hace más grande y más grande y más y más brillante. Todo el cielo se derrama para este clímax de la historia terrestre. Todo el mundo lo verá, al mismo tiempo por un milagro del cielo. Y allí sentado en medio de millones de ángeles será lo que hemos estado esperando... no al humilde Cordero quebrantado, ni al Sumo Sacerdote, sino al Rey de Reyes y Señor de Señores, Jesucristo, nuestro Redentor! Miramos arriba y decimos: "Este es el Dios en quien hemos esperado". Cristo mira hacia abajo y dice: "Bien hecho buenos y fieles siervos, entren en el gozo de su Señor" y nos levantaremos para recibir al Señor en el aire para volver a casa para estar con Él para siempre... ¡el hermoso fin del viaje del Advenimiento!

Si el maravilloso amor del Señor y el plan de salvación - su gracia triunfante - ha tocado tu corazón y te gustaría renovar tu compromiso con Él y con la misión Adventista del Séptimo Día al volver a casa para anunciar su gracia, querrás pedir por un reavivamiento y reforma en tu vida y la iglesia, querrás la presencia del Espíritu Santo y la lluvia tardía a medida que se proclama la gracia de Dios, querrás anunciar el mensaje de los tres mensajes a los demás, y querrás poner tu vida y tu testimonio personal en las manos de nuestro Redentor Todopoderoso, Sumo Sacerdote y Rey que viene a enfrentar el juicio a través de su sangre, sus méritos, su misericordia y gracia... Si deseas pedir humildemente al Señor que tome el control de tu vida y ayudar a proclamar la gracia de Dios en estos últimos días de historia de la tierra ¿Irías a sus pies ahora mismo y permanecer de pie en compromiso con Él?

Te invito a aceptar la gracia maravillosa de Cristo en tu vida, para renovar tu compromiso con Él y este gran movimiento Adventista, para proclamar la gracia de Dios, y para pedir al Señor que ayude a esta iglesia a “Avanzar”. Antes de cantar nuestro canto tema y luego tener nuestra bendición final, busquemos a Dios juntos en oración… los invito a permanecer de pie y ahora girar hacia la persona que está a tu lado o detrás de ti y en oración cordial y humilde… roguemos con el Señor para un reavivamiento y reforma para que el Espíritu Santo pueda guiar a la iglesia remanente de Dios al “Avanzar” proclamando la gracia de Dios y el mensaje de los tres ángeles. Por favor, oremos juntos.






Autor: Ted N. C. Wilson, presidente de Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día.
Lugar: Sermón del sábado 3 de Julio de 2010, en 59º Congreso de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, Atlanta, Georgia, Estados Unidos.
Fuente: Adventist Review / Go Fordward
Tradución: Abel Apaza / Director de la Escuela de Educación, Universidad Peruana Unión, Perú (scribd).
Correcciones traducción y formato: Editor / OjoAdventista.com

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domingo, 19 de julio de 2009

Reunificación Virtual del Codex Sinaiticus, la Biblia más antigua

Las partes que quedan de la Biblia cristiana más antigua del mundo se volverán a unir el lunes online, lo que ha generado un gran entusiasmo entre expertos bíblicos que aún tratan de desentrañar sus misterios.

El Codex Sinaiticus (Códice Sinaítico) fue escrito a mano por cuatro escribas en griego sobre cuero animal, conocido como vellum, a mediados del siglo IV, hacia la era del emperador romano Constantino el Grande, que adoptó el cristianismo.

No todo el manuscrito ha resistido los estragos del tiempo, pero las páginas que lo han hecho incluyen todo el Nuevo Testamento y la copia existente más antigua de los Evangelios, escritos en momentos diferentes después de la muerte de Cristo por los cuatro Evangelistas: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

Las 800 páginas y fragmentos que quedan de la biblia - tenía originalmente 1.400 páginas - también contienen la mitad de una copia del Viejo Testamento. La otra mitad se ha perdido.

"El Codex Sinaiticus es uno de los mayores tesoros escritos del mundo", dijo Scot McKendrick, responsables de manuscritos occidentales en la Biblioteca Británica.

"Este manuscrito de 1.600 años abre una ventana al desarrollo de la primera cristiandad y una evidencia de primera mano de cómo el texto de la biblia fue transmitido de generación a generación", declaró.

Los textos incluyen numerosas revisiones, adiciones y correcciones hechas durante su evolución a lo largo de los tiempos.

"El Codex ... es casi indiscutiblemente el libro encuadernado más antiguo que ha sobrevivido", dijo McKendrick, subrayando que cada página es de 16 pulgadas de alto por 14 pulgadas de ancho (unos 40,6 centímetros por 35,5 centímetros).

"Desde un punto de vista crítico, marca el triunfo definitivo de los códices encuadernados frente a los rollos (de papiro), un hito decisivo de cómo la biblia cristiana era considerada un texto sagrado", declaró.

PROYECTO DE CUATRO AÑOS

Los antiguos pergaminos, que parecen casi transparentes, son una colección de secciones que están en manos de la Biblioteca Británica en Londres, el Monasterio de Santa Catalina en Sinai, Egipto, la Biblioteca Nacional de Rusia y la Biblioteca de la Universidad de Leipzig en Alemania.

Cada institución tiene diferentes cantidades del manuscrito, pero la Bilbioteca Británica, que digitalizó las delicadas páginas de todo el libro en Londres, tiene con diferencia la mayor parte.

El proyecto conjunto iniciado en 2005 con el objetivo de conservar y "reunificar virtualmente" la Biblia, así como acometer una nueva investigación sobre su historia, ha arrojado nueva luz sobre quién la hizo y cómo se produjo.

Expertos de la Biblioteca Británica dicen que hay que resaltar que el proyecto ha descubierto pruebas de que un cuarto escriba - además de los tres ya reconocidos - trabajó en los textos.

La unión y transcripción del libro incluye páginas antes no publicadas del Codex encontradas en una sala secreta del Monasterio de Santa Catalina, a los pies del Monte Moisés, Sinai, en 1975, algunas de las cuales están en mal estado y han sido estudiadas con dificultad.

Pero aún hay muchas preguntas sin responder sobre cómo se realizó el libro, djio Juan Garcés, de la Biblioteca Británica y responsable del proyecto de los manuscritos griegos, que trabajó en la digitalización.

Por ejemplo, ¿dónde se hizo? ¿qué orden religiosa lo encargó? ¿y cuánto se tardó en realizar?

McKendrick dijo a Reuters en una entrevista que la página web permitirá realizar una investigación de forma integral por primera vez, obligando a los principales expertos a ver sus teorías en contexto.

La Biblia, que puede verse online (www.codexsinaiticus.org) de forma gratuita a partir del lunes, incluye modernas traducciones en griego y algunas partes traducidas al inglés.


Fuente: swissinfo.ch / "La Biblia cristiana más antigua, reunida de nuevo en Internet"

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lunes, 11 de mayo de 2009

¿Y Los Apócrifos? Por Ángel Manuel Rodríguez

La palabra "apócrifo", en griego, significa "cosas escondidas". Nadie sabe con certeza por qué algunos libros judíos fueron designados con ese título. Quizá se pensó originalmente que contenían alguna clase de conocimiento secreto, disponible solo para un grupo en particular. Los libros apócrifos fueron producidos entre el siglo III a.C. y el I siglo d.C. La lista de libros o materiales generalmente incluidos en los apócrifos son: 1 y 2 Esdras, 1 y 2 Macabeos, Tobías, Judith, adiciones al libro de Ester y de Daniel, la Oración de Manasés, Baruc, la Carta de Jeremías, el Salmo 151, Sirac (Eclesiástico) y la Sabiduría de Salomón. Muchos de estos libros fueron incorporados al canon del Antiguo Testamento de la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa.

1. Los apócrifos y la versión griega del Antiguo Testamento. Se argumenta generalmente que los apócrifos fueron incluidos originalmente en la versión griega del Antiguo Testamento, y de allí llegaron a la Biblia cristiana. Pero esto está lejos de ser cierto. La traducción griega del Antiguo Testamento, la Septuaginta (LXX), comenzó en la primera mitad del tercer siglo a.C. En aquel tiempo, es casi seguro que fue una traducción de solo los cinco libros de Moisés (el Pentateuco o Torá). Se sabe poco acerca del proceso que llevó a la traducción del resto del Antiguo Testamento al griego, particularmente a la traducción o la incorporación de los libros que llamamos apócrifos. No conocemos los libros exactos que fueron incluidos en la Septuaginta durante el tiempo de los apóstoles; ni sabemos si alguna vez hubo una lista oficial de libros apócrifos. Sí sabemos que los judíos nunca consideraron que estos libros formaran parte del canon hebreo. Pero también sabemos que los estimaban y los leían. Manuscritos o fragmentos de algunos de los libros han sido encontrados entre los rollos del Mar Muerto.

2. Los apócrifos y la iglesia cristiana: Se creía que los cristianos adoptaron como su Biblia el canon judío alejandrino más amplio, que incluye a los apócrifos. Esta idea ha sido totalmente desacreditada. En los primeros siglos de la era cristiana, hubo algún debate entre los cristianos referente a estos libros. El caso más famoso es el de Jerónimo (345-420 d.C.). Él decidió traducir el Antiguo Testamento al latín utilizando la Septuaginta, que ya había incluido muchos de los libros apócrifos; pero decidió basar su traducción en el texto hebreo del Antiguo Testamento. Si bien incluyó los apócrifos en su traducción, dejó en claro que estos libros no deberían ser considerados parte del canon inspirado y no debían ser usados para establecer creencias cristianas. Su canon fue el canon breve hebreo. No obstante, consideró que los apócrifos eran dignos de ser leídos.

Agustín sostuvo que la traducción latina de la Biblia debía estar basada en la Septuaginta, para contribuir a la unidad de la iglesia en el Este, donde se utilizaba el griego, y del Oeste, donde se utilizaba el latín. Abogó por considerar los apócrifos como inspirados, y su posición prevaleció. La Biblia latina (la Vulgata) se convirtió en la Biblia oficial de la iglesia cristiana.

3. Los apócrifos y la Reforma: Los reformadores revieron la cuestión de los apócrifos. En su traducción de la Biblia al alemán, Martín Lutero incluyó los libros apócrifos pero, al igual que Jerónimo, no los consideró iguales en autoridad que las Escrituras, y estableció que no debían ser utilizados para definir la doctrina cristiana. La tradición de la Reforma excluyó totalmente los apócrifos del canon, aceptando en su lugar el canon hebreo más breve.

Una de las razones para el rechazo de los apócrifos fue que estos libros apoyaban algunas posiciones erróneas, contrarias a las que la iglesia sostenía como dogmas cristianos. Por ejemplo, apoyan la idea de que las obras humanas contribuyen a la salvación (Tob. 4:7-11), que los santos pueden interceder por otros (2 Mac. 15:13-14) y que la expiación puede ser hecha en favor de los pecados de los muertos (2 Mac. 12:39-45).

Hoy, muchas versiones y traducciones de la Biblia incluyen los libros apócrifos. Si bien no son considerados inspirados por Dios, contienen información que contribuye a una mejor comprensión del desarrollo del pensamiento judío durante el período intertestamentario y provee un útil trasfondo cultural, histórico y religioso para el estudio del Nuevo Testamento.


Fuente: Biblical Reseach Institute
Autor: Ángel Manuel Rodríguez. Doctorado en teologia (ThD) Andrews University. Desde 1992 comienza a el trabajar para Biblical Research Institute (BRI) General Conference of Seventh-day Adventists y desde el 2002 es el Director. Autor de destacados libros y artículos en la revistas adventistas, destacandose su columna mensual en Adventist World. Fue director del Antillian College y vicepresidente academico del Southwestern Adventist University.

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